SOBRE NOSOTRAS

el alma y el corazón de la clínica

NUESTRO NOMBRE, TUERIS

Buscábamos un nombre que fuera más allá de Raquel y Natascha, un nombre que nos incluyese a las dos como parte del proyecto, pues se trata de un proyecto común. Un nombre que también hiciese protagonista a cada mujer que decide poner su historia en nuestras manos. Tueris «La Grande», también conocida como Tauret, diosa de la fertilidad, protectora de las embarazadas. También fue diosa celeste, la «Misteriosa del horizonte» en la mitología Egipcia, en fin, una diosa que representa a la «Mujer» y a cada una de las mujeres que pasan nuestra puerta.

Natascha López del Río

Soy Gallega de nacimiento pero he vivido en muchos sitios y países, Francia, Suiza, Alemania, Estados Unidos… por lo que me siento más ciudadana del mundo.

Mi primera inclinación fue hacia la Arquitectura, me encanta el diseño, los espacios y cómo convertirlos en zonas de acogimiento. Pero como mi verdadera vocación desde que tengo uso de razón es la Maternidad, cambié de profesión y estudié Gestión y Dirección de Empresas Hosteleras en la Universidad de Santiago de Compostela, con un propósito y objetivo claro de vida: montar mi propio hotel para poder unificar mi trabajo y mi residencia, y así poder formar algún día una familia y estar siempre a su lado en todo momento.

Este proyecto me alimentó y llenó durante años de la mano de Anthony, mi exmarido y mejor amigo, y nuestros niños, los biológicos y aquellos de acogimiento familiar que dejaron sus huellas.
Pero la vida gira sin avisar y son aquellos capaces de adaptarse al cambio, los que aprovechan estos giros para crecer, aprender y encontrar más felicidad de la que nunca pudieron imaginar.

Así llegó Raquel a mi vida, sin avisar, y con ella un nuevo mundo para todos nosotros. Mi capacidad para adaptarme a todo me hizo mudarme a esta preciosa ciudad, casarme con Raquel y proporcionarle a nuestros niños una nueva mamá increíble. Y así también apareció en mi vida el Coaching y los acompañamientos. Estudié para formarme en esto que yo tan bien y de forma natural hacía conmigo misma, permitiéndome siempre avanzar sin bloqueos. Deseaba poder ayudar a otros a encontrar sus propios caminos, desde el acompañamiento y la «NO DIRECTIVIDAD». Porque creo en la magia que brota de cada uno de nosotros y que en ocasiones no dejamos salir.

Raquel Alcantara Jurgszat

Soy nacida en San Sebastián, pero mi corazón ha pertenecido siempre más a esta región. Desde niña soñaba con vivir aquí y gracias a este sueño busqué qué carreras podrían permitírmelo.

La medicina fue mi primera elección, en un principio me incliné por la medicina de familia, pues me encanta ese contacto profundo y global con cada individuo, pero durante mis estudios llegó el día en el que vi un parto, y mi corazón dio un vuelco. Tenía claro que eso era lo que deseaba hacer para el resto de mi vida, lo tenía claro.

Hice mi especialidad en Salamanca donde trabajé al terminar durante 4 años. Llegué a Zamora en el 2011 para trabajar en el Hospital Virgen de la Concha, centrando mi trabajo en la consulta de obstetricia de alto riesgo y en el diagnóstico prenatal. Me encantaba mi trabajo en el hospital, pero encontrar a Natascha me abrió las puertas a otro mundo diferente en donde poder hacer las cosas personalizando e individualizando la atención, lo que me permite seguir en contacto con la medicina más de cerca.

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